El elemento aire nos inspira, también nos zarandea, pero siempre nos conecta a una semillita de nuestro Yo creativo. Cada soplo tiene personalidad, vida y características especiales, al olerlo y dejarnos atrapar por su toque podemos notarlo.

Os dejo alguna de las inspiraciones que me tocaron, es mi propio oráculo de los vientos.

Viento aromático, sedoso. Me invitó a REPOSAR
Viento insistente, fresco, ágil. Me invitó a CREAR
Viento sutil, con matices elevados. Me invitó a EQUILIBRAR
Viento terroso y perseverante. Me invitó a CONSTRUIR
Viento suave y armónico: Me invitó a AMAR
Viento inteligente y alegre: Me invitó a CANTAR 

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