Transitamos por septiembre, entre la añoranza y la incógnita…

Este septiembre parece que el ánimo transita entre la añoranza y la incógnita. Para la mayoría de nosotros quedó atrás la vigorosidad del verano, la desconexión de los otros 11 meses de nuestro ciclo anual; normalmente cargados de normas, estructura, obligaciones y aceleración.

Entre la añoranza y la incógnita, algo se intuye en el ambiente…

Quizá este ambiente intuido (ese algo invisible que todos percibimos y que conforma el espacio vacío entre nuestra piel y el otro o lo otro) lo propicia el ánimo interno, que se resiste a repetir otro año más el tedio, o la sinrazón a la cotidianidad que nos hemos diseñado. Normalmente un diseño de mínimos, poco creativo y desconectado del mundo de la naturaleza.

Entre la añoranza y la incógnita hay una cavidad, un espacio intermedio, un espacio contenedor de posibilidades, un lugar sin forma, un instante: el AHORA, el PRESENTE inmediato, donde el pasado (la añoranza) y el futuro (la incógnita) no existen.

El ruido del exterior distorsiona nuestras sabias percepciones. Fuera de los espacios naturales, todo está diseñado para tapar el INSTANTE PRESENTE, así que nuestro día a día cotidiano, lo diseñamos influenciados por ese exterior que nos empuja a eliminar cualquier espacio vacío.

Este més de septiembre algo se intuye en el ambiente… quizá propiciado por las fuertes llamaradas solares de los últimos días?, esas llamaradas solares cargadas de energía que cuando atraviesan nuestra atmósfera producen las auroras boreales, pero que también llenan nuestro campo energético y nuestro vacío de partículas invisibles (ese espacio del AHORA entre nuestra piel y la del otro o lo otro) , y esas partículas llegan cargadas de susurros y recuerdos dormidos.

Algo se intuye este mes…. espacio vacío entre añoranza e incógnita, espacio de creación!

Algo se intuye en el ambiente de septiembre.. .personalmente, empiezo a cambiar la tendencia de esta web, creo que ha llegado el momento de hacerla más interactiva, más dirigida a los susurros que me llegan y las intuiciones que empiezo a dejar fluir.